César Vallejo
Piedra
negra sobre una piedra blanca
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...
* * *
Pedra
negra sobre uma pedra branca
Morrerei em Paris com
aguaceiro
num dia do qual já
tenho memória.
Morrerei em Paris - e
não me apresso -
talvez numa quinta,
como hoje, no outono.
Será quinta-feira,
porque hoje, quinta, proso
estes versos, os úmeros
em pouca sorte
os larguei e, nunca
como hoje, eu voltei,
com todo o meu
caminho, a me ver tão só.
César Vallejo está
morto, o surraram todos
sem que ele lhes
fizesse nada;
bateram forte com um
pau e duro
também com uma corda;
são testemunhas
as quintas-feiras, os
ossos úmeros,
a solidão, a chuva,
os caminhos...

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